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Sectores económicos y vecinales reclaman rigor, consenso y un plan de movilidad global para Barcelona.

Barcelona, ​​10 de diciembre de 2020.

Diferentes representantes de la sociedad civil han debatido esta mañana sobre la implementación de las súper illes en la capital catalana en el que ha sido el primer debate de la serie Zooms de Barcelona Futuro. Más rigor, consenso y un plan de movilidad global es lo que han reclamado diferentes actores afectados por los cambios estructurales que está sufriendo la ciudad para la puesta en marcha de esta planificación.

La sesión, donde han intervenido siete ponentes, ha sido retransmitida en directo por streaming y ha durado una hora. Gerard Esteva, presidente de Barcelona Futur ha iniciado la reflexión destacando que “el debate siempre es rico y hoy es una oportunidad para escuchar las opiniones de todos desde diferentes puntos de vista con el objetivo de encontrar un consenso amplio”. Tras una primera ronda de intervenciones, la moderadora de la sesión, Raquel Mateos, directora de comunicación Barcelona Futur, ha lanzado diferentes preguntas e ideas sobre las que los participantes han intercambiado reflexiones y propuestas sobre cómo debe continuar la implementación de las súper illes.

En esta línea, la primera intervención ha corrido a cargo de Lluís Puerto, director de la Fundación RACC, que ha recordado que la implementación de la primera súper isla del Pueblo nuevo cogió a todos por sorpresa. “Pido más rigor en esta nueva manera de abordar la movilidad y más estudios transversales para saber cuál será la foto final de esta implementación”, explicó. Además, ha añadido que “hay consenso entre los sectores afectados para obtener unas súper islas al alcance de todos”.

Precisamente la primera súper illa del Poblenou ha marcado el inicio de todas las intervenciones. Quien lo vivió en primera persona es Juan Ventura, presidente de la coordinadora de entidades del barrio, que también ha puesto de manifiesto que “hay que reforzar el consenso y la participación con los vecinos/as de las súper illes“.

Por su parte, Joan Viaplana, director de Proyectos y Movilidad de SABA, cree que “el concepto como Súper isla está bien y tiene un gran consenso, ya que lo que se busca es más espacio para los ciudadanos, un aire más limpio y reducir la combustión “. Sin embargo ha puesto de relieve que “se ha de velar por que los ciudadanos puedan ejercer el derecho a la accesibilidad, es decir, que todos puedan llegar a donde quiera ir”.

Al margen de la situación de pandemia que estamos viviendo, el impacto económico de la implementación de las súper islas es evidente. Por este motivo, Mar Alarcón, vicepresidenta de Foment del Treball y Founder & Ceo SocialCar, reclamó “un estudio sobre este impacto económico y diálogo para hacer un trabajo conjunto con los sectores económicos de la ciudad”. “El 57% de las ventas de comercio se producen con gente de fuera y que 12.8% del PIB de la ciudad es el comercio”, remachó.

Actualmente conviven diferentes actores en la movilidad: vehículos privados, peatones, transporte público, patinetes y bicicletas. Algunos se han puesto muy de moda, como los patinetes. Desde esta vertiente, Roger Puigví, director de relaciones institucionales SPIN, aseguró que “hay que redistribuir los espacios de la ciudad para que los usos son cambiantes”. Puigví también ha reclamado una planificación para encontrar acuerdos entre sectores y una regulación de la movilidad compartida. “Tenemos el 10% de las motos compartidas, somos referentes en el ámbito mundial, pero la planificación no funciona, falta integrarla en el ecosistema de la nueva movilidad”, lamentó.

En el debate, los ponentes han coincidido en que es imprescindible una colaboración público-privada y con las entidades. Pablo Martínez, co-fundador de 300.000 Km s, dijo que “las súper illes son una estrategia, pero no pueden ser la única. El debate real por una ciudad saludable es la velocidad “. Además, ha destacado que “es necesario cambiar el rol de centralidad de Barcelona y que es una gran oportunidad”.

Por último, Josep Ribera, director General Ara Vinc, se pregunta qué pasará a corto plazo, como afectará el comercio de proximidad. “¿Qué hacemos con los transportistas y el tráfico?”, Se preguntó, y pidió “que las decisiones se tomen técnicamente y que sean duraderas en el tiempo para prevenir los efectos colaterales, analizarlos y poner medidas correctoras”

La clausura del debate ha ido a cargo de Gerard Esteva, que resumió las demandas de los ponentes. Por un lado más rigor, que significa más estudios y transparencia, y que estén basados ​​en criterios técnicos. Después, más consenso para ver cómo y de qué manera se implementa el plan de súper islas teniendo en cuenta la globalidad de los sectores, una visión 360 grados y la participación de la sociedad civil y la colaboración público-privada. Y, por último, un plan de movilidad global, no sólo pensando en la ciudad, sino que tenga en cuenta el área metropolitana para dar una solución de movilidad para un modelo de ciudad más amplio.

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